miércoles, 22 de mayo de 2019

"Tras la máscara" de Louisa May Alcott

En mayo del 2018 la editorial D'Epoca trajo a las librerías un nuevo título que llamaba la atención: "Tras la máscara", escrita por Louisa May Alcott (sí, la misma de "Mujercitas") en 1866, mismo año en el que se desarrolla la acción. 

La novela, ilustrada por Cassell's Magazine nos adentra en la aristocrática mansión de los Coventry, en Inglaterra, adonde llega la Srta. Jean Muir como institutriz. En sí la trama no parece llamar demasiado la atención si no fuera porque la riqueza de la obra, además de estar publicada por una editorial que es sinónimo de calidad y buen gusto, es la de profundizar en los personajes, convirtiéndose así en un thriller psicológico que poco a poco te atrapará hasta la última página. 
En una sociedad victoriana donde se regía por los convencionalismos, la autoridad del hombre y las reglas estereotipadas y encorsetadas de conducta surge esta antiheroína que esconde mucho más de lo que muestra y que tras su máscara (física y psicológica) esconde a una criatura fría, calculadora y que no se detendrá hasta conseguir su propósito. 

Hay que recordar que Alcott es americana y aunque la novela se desarrolle en Inglaterra, el personaje de Muir es muy poco inglés. Sus actitudes e intenciones son más propias de alguien de al otro lado del charco, pues bajo los tintes moralistas de la época, a todas vistas la actitud de la protagonista es del todo censurable a pesar de que rija bajo el pensamiento de la protagonista el lema "el fin justifica los medios". 

Esta joya olvidada de Alcott no os dejará indiferente. Su lectura es rápida, sencilla y corta, muy lejos de la obra que la empujó a la fama. 

martes, 30 de abril de 2019

Anacrónicos en las votaciones generales del 28 de Abril


Todos los españoles estamos llamados a las urnas para votar, incluso a los viajeros en el tiempo, de tal manera que algunos componentes de Anacrónicos, el pasado domingo ejercieron su derecho yendo a la mesa electoral... (hasta aqui todo normal....) vestidos de época. 


Y cuál sería su sorpresa cuando de repente, la cadena La Sexta comienza a retransmitir en directo y se cuela su imagen en la esquina de la derecha. Enseguida un observador se da cuenta de que agentes del Ministerio del Tiempo se han colado y comienza una apoteósica distribución de la fotografía. Las redes sociales se llenan de comentarios y nosotros, insólitos, hemos querido también agradecer y dejar para la posteridad esta anécdota. 

Por cierto, que hasta el periódico "La Vanguardia", en su edición digital, también ha hablado de ello.

lunes, 22 de abril de 2019

Exposición "El gabinete de descanso de Sus Majestades" en el Museo del Prado

El Museo del Prado debe su inauguración a Fernando VII y este año que se celebra el bicentenario de apertura de la pinacoteca (1819-2019) se ha querido recuperar, a modo de recreación histórica, cómo era el llamado "gabinete de descanso de Sus Majestades". En una de las salas del museo colgaron, desde 1828 un total de 44 cuadros, muchos de los cuales se han recuperado para escenificar cómo era esa salita hace 200 años. Además y como mayor reclamo (turístico deberíamos decir), la pequeña estancia anexa que hasta hace poco servía de diminuto pasillo intercomunicador de salas, se ha recuperado para el uso que tenía: la de higiene personal del monarca con un retrete cuyas vistas daban al Jardín Botánico. Ha regresado pues, ese inodoro (en préstamo en el Museo del Romanticismo) para ubicarse en el mismo lugar en el que originariamente se encontraba en 1830, creado por Ángel Maeso y cuyo carácter privado se mantuvo hasta 1865.



Se trata además del único mueble de la época que se conserva. Esta reconstrucción, por tanto, tanto del gabinete como del aseo de su majestad, puede considerarse fidedigna. De este modo, la muestra comisariada por Pedro J.Martínez Plaza (conservador del área de pintura del s. XIX) nos invita a reflexionar sobre el origen mismo de la institución vinculada de forma inherente a la corona  y cubriendo las pinturas los diferentes muros con ese "horror vacui" tan característica de los museos decimonónicos. 

La sala se creó en 1828 para el descanso del monarca Fernando VII y sus familares y estaba decorada con retratos reales. Su carácter restringido lo hizo invisible para el público hasta que hoy en día, gracias al bicentenario, se recupera para ser visto por la sociedad. 

La exposición estará abierta hasta el 24 de noviembre del 2019. 

lunes, 25 de marzo de 2019

El reloj de bolsillo, complemento ideal para el caballero


El reloj de bolsillo es un complemento que ha acompañado al caballero en la historia moderna y contemporánea. Surgido en el siglo XV, en s. XVIII dejó de ser un elemento exclusivo para producirse en masa, siendo el siglo XIX su época de esplendor. Se colocaba en el bolsillo del chaleco, a veces con leontina (cadena) o sin ella.

A continuación os hablamos de tres de las tipologías que se pusieron más de moda:

Saboneta: Es el reloj de bolsillo cuya esfera va cubierta con una tapa articulada. Para cada lectura hay que abrir y cerrar la tapa con un botón que lleva en la corona. 

 Media saboneta: Se dice que fue Napoleón Bonaparte, que se ponía enfermo con las pérdidas de tiempo que le producía la minucia de abrir la tapa del reloj cada vez que tenía que ver la hora, a quien se le ocurrió la idea de abrir un hueco en la tapa dando lugar a la “medio saboneta”, que en Francia se llama también “reloj Napoleón”.

Lepine: Reloj de bolsillo sin saboneta, sin protección del cristal y la esfera.