domingo, 14 de agosto de 2016

Valancy Stirling o El Castillo Azul


Dentro de los “tesoros de época” nos encontramos con esta joyita publicada en 1926 por Lucy Maud Montgomery (autora de “Ana de las Tejas Verdes”) y traducida a las letras españolas, inédita hasta ahora, por la Editorial D’Epoca en una cuidada e ilustrada versión (2015, PV: 23,65 euros. 304 páginas. Incluye un paquete de marcapáginas de todas las ilustraciones realizadas por Almudena Cardeoso, administradora del blog Crónicas de Magrat y lámina de la portada).

Escrita en tercera persona, la historia, sencilla y costumbrista, nos presenta a Doss Stirling en una vida aburrida, marchita, carente de sentido y repleta de convencionalismos sociales, una joven “solterona” de veintinueve años  que vive sometida a las opiniones de su familia. Una inesperada carta provoca que se abra a la luz de la vida y despierte, que se desprenda de la indefensión con la que sus tíos y madre la cubren y que el “castillo azul” de sus sueños cobre por fin una realidad material. La encorsetada solterona que debe aguantar chistes maliciosos se convierte así en una mujer independiente con ideas y opiniones propias que le hacen conocer a Abel, Cissy y sobre todo al joven Barney y convertirse auténticamente en Valancy.

 

La acción se desarrolla en Deerwood (Canadá) y a lo largo de la novela se nos describe, no sólo la sociedad urbana y los modales de la época sino también los hermosos parajes naturales. La novela se mueve entre las densas descripciones victorianas, la ironía de Montgomery en criticar sutilmente a una sociedad llena de convencionalismos y el cuento de hadas. Una deliciosa lectura en la que conoceremos a una joven apocada, tímida y reservada que, como una mariposa, acabará por convertirse en toda una mujer llena de sentimiento y pasión. En una lectura más profunda, analizando entre líneas y habida cuenta de que es una mujer quien escribe la novela y el año en que se publicó (tras la 1ª guerra mundial, en los “locos años ’20), podemos hablar de que Valancy Stirling es el prototipo de todas aquellas mujeres que por cumplir años y no tener un marido junto a ellas, pueden seguir desarrollándose en la vida y sentirse libres y plenas. Refleja la independencia y la liberación de la mujer, la rebelión femenina y el abandono de la sumisión por parte de aquellas señoritas que dependían de sus padres y maridos que se proclaman como únicas protagonistas de su vida a pesar de no tener fortuna o excesiva belleza. Es, en suma, una denuncia a la sociedad pero envuelta en dosis de humor e ironía, una historia cálida, femenina y muy recomendable.


domingo, 10 de abril de 2016

Primeras Jornadas Madrileñas de Novela Histórica

Las Primeras Jornadas Madrileñas de Novela Histórica llegan a Madrid para desarrollarse los días 6 y 7 de mayo en La Casa del Lector (antiguo Matadero), en Paseo de la Chopera 10. En estas jornadas intervendrán novelistas de renombre y el cronista Eduardo Valero, creador del blog Historia Urbana de Madrid, les acompañará con historias de la capital, desde los antiguos carpetanos hasta el siglo XX. El siglo XIX tendrá especial presencia con los circos, posadas y las misteriosas artes del Dr. Velasco, creador del Museo Antropológico.

Estas jornadas, que están expresamente pensadas para el público lector, van dirigidas a conocer la historia antigua de Madrid con videos divulgativos a los que se añadirán las intervenciones de autores de novelas ambientadas total o parcialmente en la capital.

Muy recomendable para estudiantes y amantes de la historia de Madrid.
 
 

La entrada es gratuita hasta completar aforo. A continuación os mostramos el programa:
 
 
VIERNES TARDE 6 DE MAYO DE 2016

INAUGURACIÓN. 18:30 h. 

AUTORA INVITADA: TOTI MARTINEZ DE LEZEA (La Universal. Con comentarios sobre toda su obra: La calle de la judería, La abadesa, La comunera, Enda) Modera: Carolina Molina

Intervención Cronista de Madrid Eduardo Valero. Fondas antiguas de Madrid y circos de la capital.

Término: 20h

SÁBADO 7 DE MAYO DE 2016

MAÑANA

11:00 h. PRIMERA MESA. Cervantes como personaje en la novela histórica. Modera: Carolina Molina

-Luis García Jambrina (La sombra de otro. Ediciones B) 

- Cervantes tiene quien le escriba (Antología de cuentos. Editorial Traspiés). Coordinan el libro Ana Morilla y Carolina Molina.

Intervención Cronista de Madrid Eduardo Valero. Presencia de Cervantes en Madrid (estatuas, plazas y restos mortales)

12:30 h. SEGUNDA MESA. Haciendo una ciudad. Modera: Lucía Bartolomé

-Ramón Muñoz (Señor de Madrid. Editoril Pamies)

-Antonio Gómez Rufo (Madrid. Ediciones B) 

-Carolina Molina (Madrid entre dos murallas. Ediciones Áltera )

Intervención Cronista de Madrid Eduardo Valero. Madrid en época romana y musulmana, cercas de la capital.

Término: 15h

TARDE

17:00 h TERCERA MESA. Entre historiadoras y novelistas. Modera: Olalla García

-María José Rubio (La Chata. El cerrajero del rey. La esfera de los libros)

-Herminia Luque (Amar tanta belleza. Fundación José Manuel Lara)

-María Pilar Queralt del Hierro (De Alfonso la dulcísima esposa, Los caballeros de la reina Editorial Lumen/Edaf)

Intervención Cronista de Madrid Eduardo Valero. El alcázar de Madrid y su transición a palacio.

18:30 h CUARTA MESA. El Madrid que reconocemos. Modera: David Yagüe

-Joaquín Barrero (La niebla herida, Una mañana de marzo. Ediciones B)

-Luis Folgado (El hombre que compraba gigantes. Ediciones Áltera)

Intervención Cronista de Madrid Eduardo Valero. Historia del Matadero de Madrid y el Museo Antropológico.

19:30 h CLAUSURA

 
 
¡Os esperamos! y recordad: sólo conociendo el pasado, entendemos el presente.

domingo, 13 de marzo de 2016

Tarjetas "osadas" en el siglo XIX

Hoy queremos hablaros de aquellas tarjetas que, a buen seguro, pocos habrán oído hablar de ellas en el siglo XIX. Son famosas las tarjetas de visita pero existen otras que fueron utilizadas tanto por caballeros como por damas y que desprendían un "espíritu libre" o aventurero por el servicio que prestaban: el de la necesidad de una compañía temporal.

 
Nos estamos refiriendo a las tarjetas de escolta o tarjetas de invitación. No hacían referencia a una galantería más allá de las formalidades sociales ni buscaban un compromiso largo en el tiempo: sólo encuentros esporádicos y discretos, generalmente en una casa propia o ajena pero lejos de la mirada de curiosos.


 
Por lo general, estas relaciones solían establecerse entre caballeros y viudas respetables pero también existían relaciones extramatrimoniales en las que las damas, cuando sus esposos no se encontraban en casa, abrían las puertas del hogar a hombres galantes para disfrutar de esos placeres cuyos esposos no les ofrecían.
 


Estas tarjetas, ofrecidas fuera de los circuitos sociales, eran muy discretas y solían contener un código por el que, generalmente la dama, solía aceptar o rechazar la invitación. Pocos hombres eran los que se negaban a entregar a la criatura de sus deseos, este tipo de papeles.






Se trataba de un "juego erótico" que acabó por desaparecer a comienzos del siglo XX en el que la mujer comenzó a salir de casa, a trabajar y a ganar terreno en sus derechos sociales y laborales. Como vemos, el "ángel del hogar" victoriano, no siempre fue tan idílico y el acto sexual extra matrimonial, lejos de encontrarse sólo en los prostíbulos para caballeros, también encontraron sitio en los hogares del siglo XIX.

domingo, 24 de enero de 2016

El arte de la conversación para damas victorianas

Las férreas reglas sociales del S. XIX provocaron la aparición de numerosos manuales de conducta y buenas maneras. Enfocados principalmente al público femenino, su objetivo era educar a las señoritas para convertirlas en bellas damas.
 
Un ejemplo de  estos manuales es "The ladies' book of etiquette, and manual of politeness"  de Florecen Hartley. Escrito hace 150 años, alguno de sus consejos enfocados al arte de una buena conversación, son más que recomendables hoy en día, porque el sentido común no entiende de épocas. Alguna de las sabias lecciones incluidas en el libro  son:

    1.- No hagas a los que te rodean lo que no te gustaría que te hicieran a tí.

   "Politeness is goodness of heart put into daily practice; there can be no true politeness without kindness, purity, singleness of heart, and sensibility"

     Florecen Hartley defendía que la cortesía no era una fachada que escondía la verdad, si no un deseo de demostrar el amor al prójimo.
 
     Para mantener esa cortesía recomendaba ser educado y pensar en los sentimientos de las personas que nos rodean antes que en nuestra propia conveniencia. Procurar que todo el mundo se sienta a gusto, y no decir o hacer cosas en público que pueden herir los sentimientos de los demás.

     2.- Sé un buen oyente.

     "The art of conversation consists in the exercise of two fine qualities. You must originate and you must sympathize; you must possess at the same time the habit of communicating and of listneing attentively. The union is rare but irresistible."

     Para mantener una buena conversación alguno de los consejos a seguir era:
      - A no ser que estés con tus amigos, mantén  un ángulo recto con respecto a la persona con la que estás conversando.
     - Muestras interés genuino en lo que tu interlocutor está contando.
     - No distraigas tu atención con conversaciones de otro grupo.
     - No acapares toda la conversación. Hay que dar oportunidad de hablar a tu compañero. Pero evitando los silencios o contestando con monosílabos.
     - Si nuestro acompañante relata un incidente, hay que esperar a que termine su relato para poder preguntarle. Incluso si no hemos entendido algo. Interrumpir el relato puede ser muy molesto.
   

"Rising road".Gustave Caillebotte. 


    3.-  La grosería repele. La cortesía atrae.

     "True politness is being polite at all times, and under all circumstances."
   
     Ante los groseros actúa con cortesía. No te rebajes a su nivel. El más maleducado sentirá vergüenza cuando le respondas con amabilidad y cortesía.
     Un favor es más valioso cuando se concede con cortesía y una negativa es menos dolorosa si se expresa con pesar educado.

    4.- Piensa primero en los que te escuchan.

     "Avoid affectation; it is the sure test of a deceitful, vulgar mind. The best cure is to try to" 

     No debemos hablar para complacernos a nosotros mismos, sino para complacer a aquellos que nos escuchan.
     ¿Lo que voy a contar le interesa a los que me rodean? ¿Tiene sentido lo que voy a decir? ¿Estoy adaptando mi conversación al tiempo, lugar y audiencia que me rodea?
   
     5.- No critiques o corrijas a nadie

     Si hay que hacer alguna corrección nunca lo hagas en público, siempre en privado y expresando de forma gentil y amable la crítica.
     No resaltes las faltas de otras personas para destacar tu sabiduría. Deja que la modestia sea tu guía.
     Nunca desacredites a un amigo ausente, Lo más probable es que sea percibido por los que te rodean como envidia, y quedes en evidencia.


3 princesses. Edward M. Hale.

     6.- Mantén la confidencialidad de la conversaciones.

     "Amongst well-bred persons, every conversation is considered in a measure confidential. A lady or gentlelman taccitly confides in you when he (or she) tells you an incident which may cause trouble if repeated, and you violate a confidence as much in such a repetition, as if you were bound over to secrecy. Remember this."

     Florence Hartley nos recomienda que para mantener una amistad y ganarnos el respeto de los que nos rodean, tenemos que ser muy cautos para no desvelar conversaciones privadas a otras personas. Por muy jugoso que sea el cotilleo, debemos ser discretos.

     7.- La mejor manera de ganar una pelea es evitarla.

     Y si no has podido hacerlo, lo mejor es mantener el temperamento bajo control. Si tu adversario está muy agitado, intenta buscar otro tema para desviar la conversación.

     8.- Sigue aprendiendo.

     Lee y mantente informado sobre lo que te rodea.

     "To be able to converse really well, you must read much, treasure in your memory the pearls of what you read; you must have a quick comprehension, observe passing events, and listen attentively whenever there is any opportunity of acquiring knowledge. A quick tact is necessary too, in conversation." 

 
Si queréis leer el artículo entero pinchad aqui

domingo, 27 de diciembre de 2015

Las uvas de la suerte.

El día 31 a las 12 de la noche todos nos reunimos en torno a la televisión para despedir el año viejo y recibir al nuevo tomando 12 uvas. Las "uvas de la suerte" Hay que tomarse las doce antes de que terminen las campanadas para tener un año próspero y lleno de suerte.

Año tras año repetimos el mismo ritual, pero , ¿sabíais que la tradición empezó en el S.XIX?

Doce uvas, una por cada mes del año. ¿Pero por qué uvas y no otro alimento?¿Y por qué pasar frío en plena calle? Hay un par de teorías que explican esta costumbre.

La versión más conocida y extendida es que esta tradición empezó en 1909 debido a un excedente en la producción uva de la cosecha en Alicante. Los agricultores deseosos de dar salida a su cosecha iniciaron una campaña para promocionar su consumo y que todo el mundo recibiera el año tomando uvas.
 
Siendo este hecho cierto, parece que la moda de tomar uvas se remonta a unos años antes.
A finales del S.XIX estaba de moda entre la burguesía francesa recibir el año en fiestas privadas donde se tomaba champán y uvas como acompañamiento. Ambos productos no muy al alcance de toda la sociedad.
 
Esta costumbre pronto empezó a extenderse entre la aristocracia española.



 
 
 
La forma en la que llegó hasta el pueblo llano es más curiosa. Todo parece ser que fue una protesta irónica a un bando publicado en 1882 por el alcalde madrileño José Abascal y Carredano.

En este bando sólo se permitía pasar la noche de Reyes celebrando en la calles a aquellos que pagaran cinco pesetas; un dineral para la época.

Parece que los indignados madrileños, considerando que esta medida recortaba sus días de fiesta, optaron por mofarse de la aristocracia tomando doce uvas la noche del 31 a semejanza de la costumbre de los ricos.



Puerta del Sol hacía 1870 (J. Laurent)


La primera mención en la prensa madrileña de esta costumbre aparece en 1894, un artículo del diario El Imparcial hablaba de una costumbre procedente de Francia conocida como las “uvas bienhechoras”. Tan sólo un año después, en 1895, el propio Presidente del Consejo de Ministros celebraría el fin de año rodeado de los suyos y comiendo las doces uvas, además de brindando con champán.

En 1898 la prensa madrileña ya hablaba de esta tradición como un fenómeno típicamente madrileño e invitaba al resto de los habitantes de la ciudad a unirse al festín de las llamadas “uvas milagrosas” bajo el reloj de la Puerta del Sol. Y poco a poco, a lo largo de los primeros años del siglo XX, el resto de provincias y ciudades españolas irían siguiendo el ejemplo, hasta que finalmente acabase adquiriendo el carácter de tradición nacional que actualmente tiene.


Para saber mas:
www.descubrirlahistoria.es
www.20minutos.es