jueves, 4 de julio de 2013

Reglas para ser un perfecto caballero victoriano

El siguiente extracto proviene de un libro publicado hace más de 100 años y titulado "La guía de un caballero de etiqueta". Lo escribió en 1875 Cecil B. Hartley y sus reglas para ser un perfecto caballero (victoriano) pueden seguir vigentes hoy en día aunque algunos puntos nos resulten graciosos. Veamos algunos:
 
1. Conserve, si quiere, una opinión política determinada, pero no la haga desfilar en todas las ocasiones, y, sobre todo, no trate de forzar a los demás a que estén de acuerdo con usted. Escuche con calma otras ideas sobre los mismos temas, y si no se ponen de acuerdo, difiera cortésmente.
 
 
2. Nunca interrumpa a alguien que está hablando. Es bastante desagradable suministrar un nombre o una fecha sobre la que otro vacila, a menos que se le pide que lo haga. Otro grave infracción de la etiqueta es anticipar el punto de una historia que otra persona está recitando.

3. Es de mala educación bostezar durante el largo discurso de otra persona, y grosero mirar un reloj, leer una carta, mirar las hojas de un libro, o cualquier otra acción que muestre que uno está cansado.
 
4. En una conversación general, no trate nunca de elevar su voz para ahogar la de otro. Nunca asuma un aire de soberbia, ni hable de una manera dictatorial; deje que su conversación sea siempre amable y franca, libre de toda afectación.
 
 
5. No hable de su propio negocio o profesión en sociedad, a menos que se le pida hacerlo. Hacerlo por propia iniciativa limita su conversación enteramente al tema o ejercicio que es su especialidad y eso resulta vulgar.
 
6. En un conflicto, si no se pueden conciliar las partes, retírese. Si se pone de parte de uno de los dos lados se buscará un enemigo o dos. 
 
 
7. Nunca, durante una conversación general, trate de concentrar la atención enteramente en sí mismo. Es grosero entrar en una conversación de grupo para luego hablar sólo de uno mismo.
 
8. Un hombre de verdadera inteligencia y de mente cultivada es generalmente modesto. Aunque sienta que sus habilidades intelectuales están por encima de los que le rodean, no trate de hacer que sus compañeros sientan inferioridad, ni trate de mostrar esta ventaja sobre ellos. Hable con franca sencillez los temas iniciados por otros, y trate de evitar comenzar otros que no se sienta inclinado a discutir. Todo lo que diga debe estar marcado por la cortesía y deferencia a los sentimientos y opiniones de los demás.
 
 
9. Ser un buen oyente es tan indispensable como ser un buen orador. Al hablar de sus amigos, no compare unos con otros. Evite en la conversación todos los temas que puedan herir a los ausentes. Un caballero nunca calumnia o escucha calumnias.
 
10. Nunca hará notar si otros cometen errores en el lenguaje. Si usted es un profesional o científico, evite el uso de términos técnicos. Son de mal gusto, ya que muchos no entienden.


11. Tenga cuidado en la sociedad de no hacer nunca el papel de bufón, porque pronto se le conocerá como un hombre "divertido" y peligrará su dignidad, pues quedará expuesto a la censura y a la burla.

12. Evite jactarse de su dinero, influencias o lujos. Es de muy mal gusto, así como utilizar frases con doble sentido o hablar públicamente sobre los asuntos de la familia.
 
13. Evite el chisme. En una mujer es detestable, pero en un hombre, es absolutamente despreciable.

14. Evite la adulación. Un elogio delicado es permisible en la conversación, pero la adulación para las personas sensatas, es repugnante. Si halaga a sus superiores, desconfiarán de usted y pensarán que tiene algún fin egoísta. Si halaga a las damas, le despreciarán, pensando que no tienen otro tema de  conversación.
 
Bibliografía: "A Gentleman’s Guide to Etiquette" by Cecil B. Hartley (1875)

2 comentarios:

Marga Serrano dijo...

Como siempre en un solo post un compedío indiscutible básico para cualquier caballero.Aprovecho para darles la enorabuena por la nueva cabecera,que delicia sería pasear por allí en estos momentos.:-)

Anacrónicos Recreación Histórica dijo...

¡Gracias Marga! Aunque sean reglas para caballeros, creemos que se trata de un manual de cortesía que no debemos olvidar y que en muchos casos, deberíamos de aplicar.

Te agradecemos también las deliciosas palabras que le dedicas a nuestra nueva cabecera. Hacía tiempo que deseábamos cambiarla y esta imagen nos gustó porque conserva y concentra el espíritu de anacrónicos. ^_^