domingo, 19 de febrero de 2017

Exposición "La moda romántica"

Muchas son las razones para visitar el Museo del Romanticismo de Madrid y pocas las excusas. En estas fechas, a las primeras se une la exposición (en colaboración con el Museo del Traje) sobre "La moda romántica" (Octubre 2016 - marzo 2017) en el que a lo largo de todo el museo (y la sala de exposiciones temporales) se muestran algunos vestidos del siglo XIX abarcando el final del periodo Imperio, el romántico y el de crinolina.
 
 
Las prendas se reparten por las distintas dependencias creando un museo vivo, más acogedor aún, en el que parece que estas prendas sin cuerpo o cabeza (como aquel jinete de Sleepy Hollow extraído de la imaginación de Washington Irving) salen al encuentro de los visitantes para darles la bienvenida y mostrar mejor aún cómo se vivía en los tiempos de la España Romántica.
 
Además de la combinación magistral con el que estas piezas textiles se incluyen en el discurso expositivo, hay que remarcar que se encuentran expuestos sin vitrinas o escaparates, lo que permite la visión global de las prendas y visionar detalles que de otra manera, pasarían por alto como por ejemplo los cierres de los cuerpos, de las faldas o de los chalecos.
 
 
Aunque la selección dispone de más vestidos femeninos, no se olvida del mundo masculino, representado en mucha menor medida y distinguido por Brummell y en menor medida por Mariano José de Larra.
 
 
La figura del dandy está remarcado a través de la levita de "Fígaro" y de dos chalecos que permiten ver sus bordados y la calidad de las telas. Tampoco la exposición se olvida de las revistas de moda que en el siglo XIX surgieron y se popularizaron, permitiendo ver las prendas de verano y las de invierno.
 
Mención aparte merece el traje infantil situado en la habitación de juegos y que permite comprobar que los niños vestían como los adultos en menor escala.
 
Por último, hay que destacar que en el recorrido de la exposición se puede admirar una prenda histórica cedida temporalmente por el Museo Arqueológico Nacional. Se trata del corsé de Isabel II con el que fue apuñalada por el cura Merino y cuya historia ya relatamos en una entrada anterior.
 
 El corsé, obra invitada en el museo hasta marzo, nunca había sido expuesto con anterioridad y es una manera de conocer con detalle un suceso que conmocionó a personajes y prensa de la época. En él se aprecia admirablemente el desgarro sobre la tela que ocasionó el arma, el tallaje del cuerpo de la reina y la fabricación de una prenda íntima que tuvo en el siglo XIX su mayor imperio.
 
En definitiva, os animamos a que visitéis el Museo del Romanticismo, que imaginéis con todo lujo de detalle cómo se vivía hace dos siglos y que os recreeis con las prendas y las historias que destilan.