Mostrando entradas con la etiqueta realismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta realismo. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de enero de 2013

Editorial dÉpoca

Tal y como os prometimos, en este primer post del año os vamos a hablar de una Editorial que acabamos de descubrir y que nos tiene totalmente fascinados: dÉpoca


                           


Capítulo I: El origen y la creación:

Erase una vez una niña que creció siendo la literatura su sueño, que maduró entre libros antiguos y que se dio cuenta de que podía leer en otros idiomas. Esta es la historia de una jovencita que descubrió que existían libros olvidados, que hay autores malditos que nunca han sido traducidos al castellano o cuyas ediciones son tan antiguas que son imposibles de encontrar. El primer capítulo de esta historia nos habla de que junto a su hermana y su marido han comenzado a rescatar tesoros que nunca fueron editados o que están descatalogados del s. XVIII, sobre todo del s. XIX y de principios del s. XX. Esta narración de época nos conduce a la creación de su editorial, familiar, pequeña pero muy entrañable y encantadora, con la que ya llevan publicadas hasta la fecha varios volúmenes.



Capítulo II: El renacimiento de los libros olvidados:

Su lema es que hay libros cuyo espíritu nunca muere siendo su filosofía editorial impulsar la renovación de clásicos universales recuperados devolviendo a las librerías obras selectas en ediciones exquisitas, principalmente de los siglos XVIII, XIX y principios del siglo XX.

Sus miembros aspiran a ser un nuevo renacer de estos libros, singularmente de aquellos que nunca fueron editados en España, y de los que desaparecieron, recuperando autores del Romanticismo, Realismo y Naturalismo francés, alemán, italiano, anglosajón, ruso..., prestando especial atención a la literatura victoriana. Editorial dÉpoca, además, aspira a ofrecer ediciones muy cuidadas y con un importante valor añadido a la obra tanto en sus prólogos como en los postfacios. Los miembros de dÉpoca son conscientes de los valores de eternidad que cada obra encierra, de manera que ponen toda su ambición en dar a sus ediciones la máxima garantía de perdurabilidad.



Capítulo III: Un viaje desde el pasado al futuro:

Su colección se divide en:

TESOROS DE ÉPOCA Joyas clásicas, recuperadas o inéditas, principalmente del Romanticismo, Realismo, Naturalismo... con especial atención a la literatura victoriana. LA PRINCESA TARAKANOVA de GP Danilesvsky y RUTH de Elizabeth Gaskell ya han sido publicadas y pronto vendrán nuevos títulos.

                                

LETTERE DE ÉPOCA Correspondencia, obra epistolar y biográfica de reconocidos autores del siglo XVIII y XIX. Las CARTAS de Jane Austen es su obra cumbre, recogiendo las 161 misivas de la autora de "Orgullo y prejuicio" o "Sentido y sensibilidad".



MISTERIOS DE ÉPOCA. Joyas clásicas recuperadas o inéditas enmarcadas específicamente por su temática como novelas de intriga y misterio. 

 El sueño de estos editores se ha hecho realidad al sacar adelante con trabajo y esfuerzo los primeros frutos de su empeño. También han cumplido la ilusión de los lectores que ardemos en deseos de poder vivir esas aventuras e historias que antes se nos tenían vetadas por inexistentes o descatalogadas. Si tú también eres de los que te gusta el olor de los libros olvidados, súbete al tren de esta editorial, síguelos en su catálogo, conoce y comparte con tus amigos su distribución y siéntete en la gloria disfrutando de estas joyitas ya a nuestro alcance en esta época.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Las fuentes documentales en la Recreación Histórica

LA IMPORTANCIA DE LAS FUENTES DOCUMENTALES EN LA RECREACIÓN DE LA INDUMENTARIA HISTÓRICA.
 
Introducción
 
A la hora de recrear indumentarias y atuendos de otras épocas hay algo más que hacer además de coser, el hecho de realizar un atuendo veraz e histórico implica desarrollar una serie de actividades antes de dar forma al producto final. No sirve únicamente con buscar una foto en google y reproducirla mejor o peor con lo que tengamos a mano. Recrear un vestido de esos que denominamos “de época” implica muchísimo más trabajo en la sombra, que es lo que hace que seamos capaces de crear un atuendo que cumpla con las características de la época, ya sea en telas, colores, cortes …
 
Para ello lo mejor es siempre recurrir a las fuentes primarias, ya sean revistas de la época, páginas de museos o coleccionistas privados, tratados de costura, cuadros, grabados … y también a las secundarias, como pueden ser los ensayos de investigación sobre indumentaria, o los libros con recopilación de fashion plates o grabados.
 
 
¿Porqué recurrir a ellas y no a cualquier otra información?, básicamente porque estas fuentes son las que nos van a dar datos más precisos. Las imágenes que encontramos en google las ha subido gente que siempre puede equivocarse y en las películas y series, por muchos premios que hayan recibido lo que va a primar es la vistosidad, no la veracidad histórica; la BBC y la ITV se esfuerzan en que el vestuario sea lo más fiel posible a la realidad, pero son los menos.
 
 
Por lo tanto antes de ponerse a coser, siempre hay que leer, y leer de una forma coherente, no en diagonal buscando lo que a nosotros nos puede parecer más importante, porque el mundo del cine ha establecido determinados puntos que damos por ley sin pensar, pero que no son ciertos; hay que leer, leer y leer, y cuando hayamos terminado volver a leer. Saltarse este paso, sobre todo cuando nos estamos iniciando en este mundo implica que, por mucho trabajo que nos tomemos a la hora de coser, seguramente lo que termine saliendo sea un disfraz, porque puede tener una forma similar a lo que se pretende, pero no los puntos básicos que hacen que esa prenda sea fielmente reconocible como de una época concreta. Este paso es el que nos va a decir qué tela debemos usar, qué colores (hay que tener en cuanta que, el mero hecho de que un color exista ahora, no tiene porqué implicar que haya existido siempre), qué cortes para lograr determinados resultados, qué armazón para qué vestido y qué actividad… ; si nos saltamos este paso podemos ufanarnos de un vestido de campesina del siglo XIII en negro o de un regencia en malva, y encima creer que lo estamos haciendo bien cuando esos colores no se usaban en esos momentos para esos casos concretos.
 
La documentación nos aporta la base sobre la que empezar a trabajar, nos posibilita empezar la casa por los cimientos y no por el tejado. Obviamente es el camino largo, porque una labor de documentación bien llevada a cabo nos puede llevar muchísimos meses, más tiempo incluso que el que tardemos en realizar la prenda final, pero nos va a asegurar que esa prenda final sea adecuada, con una tela adecuada, un color adecuado, un corte adecuado y unos acabados adecuados; porque la documentación también es la que nos ayuda a dar la forma final al vestido, nos ayuda a darle ese aspecto espectacular del que muchas reproducciones actuales carecen porque no se han molestado más que en hacer el vestido, y no en concluirlo con los bordados, encajes, cintas y demás que realmente sean acordes con la época.
 
 
Sí, este camino implica trabajar, y trabajar mucho, pero la recreación histórica bien llevaba a cabo implica un gasto de tiempo y dinero muchísimo más importante de lo que creen la mayoría. No es hacerse un vestido una semana antes de un evento que se parezca a lo que nosotros creemos que es histórico, es hacer ese vestido, hacer la ropa interior, buscar o hacer el calzado, investigar qué joyas se llevaban, qué peinados …
 
Y eso sólo desde el punto de vista fisico, porque recrear no es solamente hacerse un traje, recrear implica también tratar de comportarse y vivir como en una época que no es la nuestra. Y muchas veces, la recreación no es sólo vestirse, sino también hacerse con un atrezzo que haga que ese “cambio de siglo”, sea más veraz.

 
 
 
 
 
 
 
 
Pero por y ante todo, antes de empezar siquiera a investigar hay que mentalizarse de una cosa, lo que tratemos de recrear no tiene porqué gustarnos siempre, sobre todo en cuanto a moda se refiere, pero si recreamos una época hay que recrearla en todos sus aspectos, no porque no me guste este vestido me hago otro que es diez años posterior, o porque no me gustan estas mangas le pongo estas otras porque total qué importa un siglo más o menos. No. Hay que reproducir el traje tal cual se haría en esa época, nos guste o no, y eso implica tener que hacer mil armazones distintos, tener pololos de casi todos los años, camisolas para distintos tipos de vestidos, corsés diferenciados por épocas… en definitiva, un armario completo, pero de un siglo diferente. No vale hacerse un modelo de 1867 con un miriñaque circular porque “ya lo tengo” y “para qué voy a hacer más”. Si no quieres un miriñaque elíptico no elijas un modelo de 1867, y si la fecha viene dada es preferible no acudir a un evento a hacerlo mal vestido, porque hacerlo puede implicar desmerecer el trabajo que durante mucho tiempo se han estado tomando otras personas.
 
Pero nos estamos desviando del tema, lo que vamos a tratar de hacer a partir de ahora, es acercar esas fuentes documentales, ya sean primarias o secundarias, cómo trabajar con ellas, cómo entenderlas, saber si merecen la pena o no … En definitiva, trataremos de ayudaros a enfrentaros vosotros mismos a la documentación y a cómo tratar con ella.

(Continuará...)