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miércoles, 26 de junio de 2013

100 años de Pontejos

Si alguien nos pregunta "¿qué es Pontejos?" es casi seguro que no diremos que se trata de una plaza del centro de Madrid (pegadita a Sol y al kilómetro 0) o que toma su nombre de Joaquín Vizcaíno, el Marqués Viudo de Pontejos (1790 - 1840). Si tuviésemos que decir con qué relacionamos "Pontejos" hablaríamos del centro neurálgico de las telas, los botones, las puntillas, las lanas, las cremalleras, los encajes, la pasamanería, los hilos de colores y de una mercería en la que se encuentra todo. "Si no está en Pontejos es que no existe", como me dijeron un día.



Así pues, Pontejos es una mercería a la que siguieron otras muchas y varias tiendas de telas. Pero la pionera, esa primera mercería que abría en 1913 sus puertas, cumple 100 años y ha querido celebrarlo con todos nosotros agradeciéndonos nuestra fidelidad y confianza y mostrando una fotografía de la pareja que abrió aquel local: Antonio Ubillos y su señora.



Una buena confección comienza con la elección de un patrón y con la selección de buenos materiales. Sin "Pontejos" muchos recreacionistas nos hubiésemos visto limitados. ¿Dónde conseguir las ballenas para los corsés o la varilla metálica para las crinolinas y los polisones de las damas?
 
Desde Anacrónicos os felicitamos por vuestro valiosísimo trabajo y celebramos con vosotros esos 100 años llenos de muestrarios, máquinas de coser, guantes y tocados. ¡Felicidades por este primer centenario, Pontejos!

jueves, 2 de junio de 2011

Encuentro en el Tren de la Fresa y excursión a Aranjuez.

Uno de los primeros encuentros del foro, fue asistir a la inauguración del Tren de la Fresa en Mayo del año pasado, el día de San Isidro.

La excursión se enmarcó en la época eduardiana, por ser la más cercana al recorrido del tren. Aunque en esta ocasión no pudimos viajar con locomotora de vapor, los vagones seguían siendo los mismos de los años 20.

El recorrido Madrid-Aranjuez se inauguró hace más de 100 años.
La inauguración de la línea se celebró el 9 de febrero de 1851 y la presentación en sociedad de tan magno acontecimiento se convirtió casi en una fiesta popular, dada la masiva asistencia de gente, con la Reina Isabel II y la plana mayor del Gobierno, con Bravo Murillo a la cabeza.
La longitud de la línea era casi de 49 kilómetros, y su trazado se conserva prácticamente íntegro. Por indicación del marqués de Salamanca, se prolongó la vía desde la estación de Aranjuez hasta el Palacio llegando hasta la puerta de Damas del patio y, cuenta la leyenda, que los últimos carriles que se colocaron eran de plata.
Desde que comenzó a funcionar el servicio de esta segunda línea peninsular, contó con gran aceptación entre la población, fundamentalmente por el envío de los productos de la huerta ribereña a Madrid, destacando la emblemática fresa, producto por excelencia del Real Sitio que da nombre al Tren. Antes del camino de hierro Madrid-Aranjuez, el desplazamiento duraba alrededor de seis o siete horas, con una única diligencia al día de no más de veinte viajeros. Después hubo tres trenes diarios con capacidad de hasta 690 personas, con una duración de hora y media aproximadamente.
Al sentarnos en el tren, unas viajeras del tiempo nos ofrecieron fresas para tomar por el camino, que aunque dura más de una hora, se hace muy corto y ameno.
Allí se nos presentó uno de los periodistas de la Guía del Ocio, que nos hizo unas fotos y nos entrevistó para un pequeño artículo.



Llegamos a Aranjuez, y visitamos el Palacio Real, nos llevamos algún pisotón en las faldas, pero pudimos ver fantásticas piezas tanto antiguas como contemporáneas (estaban expuestos los trajes de novia de la reina, las infantas y la princesa Letizia)

Tras el paseo agotador, visitamos los jardínes reales, y tomamos un pequeño almuerzo. Fuimos fotografiados por curiosos, turistas, incluso para un reportaje de novios y una comunión.



Volvimos en el tren exhaustos, con un recuerdo precioso.





Llegamos a Madrid y nos unimos a la celebración del centenario de la Gran Vía y San Isidro. Volvimos a ser objetivo de curiosos, que nos preguntaban si éramos parte del programa de festejos :D