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domingo, 27 de septiembre de 2015

Un viaje a Almendralejo.

Anacrónicos Recreación Histórica inauguró la temporada estival visitando la "X Ruta Literaria del Romanticismo" ¿y por qué no recordar este viaje con todos ustedes para inaugurar la temporada otoñal?

 Podemos decir que disfrutamos de un fin de semana maravilloso, (aunque sufrimos un calor infernal) en una ciudad donde reciben a los románticos con los brazos abiertos.

 Almendralejo se volcó una edición más para que su ruta literaria fuera un éxito. Los lugareños y visitantes participaron activamente en todas las actividades programadas, y la noche de ánimas fue espeluznantemente maravillosa.

 Nos faltarían palabras para describir el maravilloso viaje que disfrutamos. Por lo tanto preferimos que vean las maravillosas fotos que nos tomó Alby Martín. Nunca podremos agradecer suficientemente su esfuerzo y su arte.










   
Esta es una pequeña muestra. Si quieren ver más fotos visiten nuestro Flickr.
Y como no podemos quedarnos quietos. ¡Tuvimos tiempo de retarnos en duelo!



     Más aventuras, próximamente. ;)

jueves, 31 de julio de 2014

La comisión científica del Pacífico (1862-1866)

"[La comisión científica del Pacífico] fue la expedición ultramarina española más importante de la época isabelina y una de las más relevantes que se enviaron a América desde Europa en el S. XIX".

Se llevó a cabo durante el reinado de Isabel II con el lema “Por la Ciencia y la Gloria Nacional”, con la misión oficial de recolectar animales, plantas y minerales para los museos españoles, aunque sirvió de tapadera para otro fin menos “pacífico”, el de enviar una flota al Perú (Guerra Hispano- Sudamericana o Guerra del Pacífico).
 
 
Fue una expedición promovida y organizada por el Ministerio de Instrucción Pública, la Facultad de Ciencias de Madrid, el Jardín Botánico de Madrid y el Museo Nacional de Ciencias Naturales, también de la capital. Su destino era la costa Pacífica sudamericana desde donde se estudiaría gran parte del continente y donde no solo se documentaría gráficamente sino que también se recogerían multitud de especímenes, tanto vivos como muertos. Inicialmente contaron con cuatro buques de la Armada: Resolución, Triunfo, Vencedora y Covadonga. En ellos se embarcaron 7 naturalistas de los que cuatro eran zoólogos (Jiménez de la Espada logró ser uno de ellos) y un fotógrafo.
 
 
 Gracias a la cámara de Castro (fue el primer viaje español que se documentó mediante el nuevo invento de la fotografía) podemos aproximarnos a la configuración urbana de las ciudades que recorrieron esos viajeros, percatarnos de la magnificencia de la naturaleza americana y comprobar la complejidad de esas sociedades multiétnicas. Se le puede considerar uno de los pioneros del reportaje gráfico en España, enviando a España más de 300 placas fotográficas y 82.000 muestras.
 
Sufrieron muchas penalidades por la escasez de recursos y los problemas burocráticos con sus asignaciones y sueldos que llegaban tarde y mal o no llegaban, teniendo que alojarse en míseros fonduchos, llegando a pasar hambre. Su resolución y espíritu científico para remontar estas dificultades fueron por lo general encomiables y dignos de absoluta admiración.

A su regreso, Jiménez de la Espada fundó en 1876 la Sociedad Geográfica de Madrid y en 1883 entró en la Academia de la Historia. En los últimos años de su vida cosechó el mayor reconocimiento internacional por su obra. Participó en congresos americanistas. Su labor en pro de la divulgación de la antigua cultura incaica le valió la concesión de una medalla de oro por parte del Gobierno Peruano. También se le nombró miembro de la Sociedad Berlinesa de Antropología, Etnografía y Prehistoria, de la Real Sociedad Geográfica de Londres y de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid. En 1895 accedió a la presidencia de la Sociedad Española de Historia Natural que él mismo había contribuido a fundar.
 

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Cómo nació el esmoquin

Era costumbre en los caballeros británicos del siglo XIX que se relajaban en sus casas tras las cenas haciéndose la chaqueta del frac incómoda para tal propósito. A mediados del siglo decimonónico se impone, convirtiéndose en tendencia y moda, que la chaqueta del frac sea sustituida por un cómodo batín que protege del olor de la pipa o puro y de las quemaduras.
 
 En 1860 algunos comenzaron a llevar esta invención por la tarde, siguiendo el ejemplo del Príncipe de Gales (futuro Eduardo VII, el mismo que marcó la época "eduardiana" de principios del siglo XX), que encargó a su sastre una chaqueta de frac de seda azul sin cola, que pudiese llevar a las cenas en su finca de Sandringham. Así nace el "esmoquin" (del inglés smoking) o "dinner jacket". Solía ir siempre sobre un chaleco y acompañarse por una pajarita blanca o negra, como ha llegado hasta nuestros días.
 
 Por casualidad, también eran clientes del sastre del príncipe los fundadores del elitista Tuxedo Club, de Nueva York, que copiaron la prenda introduciéndola en los Estados Unidos, donde recibió el nombre de "tuxedo".
 
 Ni qué decir tiene que hoy en día, esta prenda con más de 150 años sigue vigente en el armario de un caballero que quiere ir arreglado a alguna cena, festival o ceremonia.
 
Autor: Jesús Cano para "XL Semanal" del 15 de Diciembre de 2013

domingo, 25 de noviembre de 2012

Los libros de patronaje de Janet Arnold

Como primer ejemplo trataré una de las fuentes secundarias más conocidas a la hora de la recreación civil femenina. Los libros de Janet Arnold. Pero ¿quien era realmente Janet Arnold?
 
La británica Janet Arnold fue una historiadora de la indumentaria, profesora y conservadora nacida en 1932 y fallecida en 1998. A lo largo de su vida escribió numerosos artículos y una serie de libros que han pervivido como unos de los más útiles a la hora de recrear indumentarias de otras épocas.
 
- Patterns of Fashion 1 (cut and construction of women's clothing, 1660-1860), Wace 1964, Macmillan 1972. Revised metric edition, Drama Books 1977. ISBN 0-89676-026-X.
 
- Patterns of Fashion 2: Englishwomen's Dresses and Their Construction C.1860-1940, Wace 1966, Macmillan 1972. Revised metric edition, Drama Books 1977. ISBN 0-89676-027-8
 
- Patterns of Fashion: the cut and construction of clothes for men and women 1560-1620, Macmillan 1985. Revised edition 1986. ISBN 0-89676-083-9
 
- Perukes and Periwigs, Her Majesty's Stationery Office, 1970.
 
- A Handbook of Costume, Macmillan 1973. Reprinted 1978.
 
- Lost from Her Majesty's Back, the Costume Society, 1980.
 
- Queen Elizabeth's Wardrobe Unlock'd, W. S. Maney and Son Ltd, Leeds 1988. ISBN 0-901286-20-6 .
 
- Patterns of Fashion 4: The Cut and Construction of Linen Shirts, Smocks, Neckwear, Headwear and Accessories for Men and Women C. 1540-1660, London, Macmillan, November 2008, ISBN 978-0-333-57082-1


Sin embargo son los cuatro volúmenes de Patterns of Fashion los que más repercusión han tenido, tal vez por la poca distribución que tuvo el “Queen Elizabeth’s Wardrobe Unlock’d”, la pequeña joya olvidada y que, hoy en día sólo es posible adquirir pagando un auténtico dineral.
 
Aclarados los puntos previos, pasemos a hablar pues de los cuatro volúmenes de Patterns of Fashion y del Queen Elizabeth’s Wardrobe Unlock’d.
 
1.- Patterns of Fashion 1. Este primer libro de la colección abarca el periodo comprendido entre 1660 a 1860 y establece el que será el estándar en los cuatro libros de la colección, es decir una pequeña introducción con nociones sobre las épocas tratadas, grabados de patrones, imágenes … y, en definitiva un montón de datos interesantes; y un núcleo del libro en el que desarrolla una serie de trajes con su patrón, su procedencia y unos pequeños datos del mismo.
 
 
 
2.- Patterns of Fashion 2. Cómo lógica continuación del anterior, en este libro encontraremos una serie de trajes que se enmarcan entre los años 1860 y 1940. Y, al igual que en el libro anterior, se centra única y exclusivamente en la moda femenina y en la parte externa de la misma, es decir, los vestidos. En estos libros no encontrarás patrones de ropa interior o indicaciones de cómo realizar las decoraciones o acabados, tan sólo indicaciones y patrones de vestidos y abrigos.
 
 
 
3.- Patterns of Fashion 3. Habitualmente lo encontraremos como “Patterns of Fashion” sin incluir ningún numeral. Abarca el periodo comprendido entre 1560 y 1620 pero, a diferencia de los dos anteriores podemos encontrar también indumentaria masculina en él.
 
 
4.- Patterns of Fashion 4. Es el último libro que llego a escribir de la serie y el más “particular” de todos. En él, y enclavado en el arco de años comprendido entre 1540 y 1660, podemos encontrar desde explicaciones de cómo hacer una gorguera, picados de bolillos para puntillas, cómo hacer tocados y sombreros, cuellos y mil cosas más. Es decir, en vez de dedicarse a la ropa (aunque encontraremos patrones de camisas), se dedica más a los pequeños detalles que tienden a no apreciarse habitualmente, lo que lo convierte en uno de los títulos más interesantes entre los cuatro que escribió de la serie.
 
Pero, ¿Qué nos aportan realmente estos cuatro volúmenes? Sobre y ante todo patrones; explicaciones no tiene muchas y tienden a ser muy esquemáticas pero los patrones son un verdadero tesoro porque nos alejan de los manidos ejemplos de las grandes empresas como Burda, Butterick, Simplicity y demás que, puede que le pongan intención pero, en definitiva, lo que hacen son disfraces.
 
 
 
Sin embargo hay que tener unos pequeños matices en cuenta; el primero es que estos libros no son para nada recomendados a principiantes, y mucho menos si son poco osados. Dan por hecho muchas cosas, y la primera de ellas es que sabes coser y que entiendes un mínimo de patronaje, además de que conoces toda la parte “interior” de los trajes, es decir, ropa interior, corsés, armazones … , aquí no los vas a encontrar, tan sólo el patrón del vestido. Ese patrón es relativamente fácil de escalar ya que está cuadriculado y cada cuadrito es una pulgada real, por lo que lo único que tenemos que hacer es trasladar esa cuadrícula a una medida real. Pero, esto nos lleva al segundo matiz.
 
Este segundo matiz está referido a los patrones en sí, y es que están extraídos de los modelos de los museos, es decir que tienen las medidas que las mujeres habitualmente tenían en la época en la que fueron realizados, o sea, que viene con unas medidas dadas, tú tienes que adaptarlos a tus medidas, y eso no explica cómo hacerlo en los libros.
 
 
 
Y el último gran matiz no está relacionado sólo con los libros de Janet Arnold, sino con la gran mayoría de los libros sobre indumentaria, y es que están en inglés, por lo tanto tienes que tener una mínima noción del idioma para que los libros te sean realmente útiles.
 
Eso sí, son fáciles de encontrar y la mayoría de ellos están a un precio decente, vamos que deberían formar parte de la biblioteca de todo/a buen/a recreador/a porque, en un momento u otro siempre nos van a venir bien, no sólo porque tendremos los patrones de los trajes, sino porque, entre los cuatro, abarca un arco de tiempo importante, incluyendo épocas muy poco tratadas en otros documentos.
 
 
Y antes de cerrar este pequeño artículo sobre Janet Arnold no podemos dejar de hablar de la pequeña joya olvidada, “Queen Elizabeth’s Wardrobe Unlock’d”. Escrito en 1988, hoy en día es muy difícil de localizar y el precio siempre rondará las tres cifras pero vale cada una de ellas. En él encontraremos un concienzudo estudio del vestuario de la reina Isabel I de Inglaterra, basado en inventarios reales, cuadros y documentos de la época. ¡ Decir que es completo es poco!. Eso si, no es para nada apto para principiantes.
 

martes, 20 de diciembre de 2011

II Baile Romántico en el Ateneo de Madrid

Un pequeño grupo de Anacrónicos asistió el sabado 19 de noviembre del 2011 a la II edición del Baile Romántico organizado por el Ateneo de Madrid.

Esta iniciativa surgió en el 2010 coincidiendo con la conmemoración del 175º aniversario de la fundación del Ateneo de Madrid, la entidad romántica por excelencia, ya que en ella se reunieron literatos, científicos, políticos y donde se pusieron en discusión los principios estéticos del Romanticismo.
Ateneístas ilustres románticos fueron por ejemplo el Duque de Rivas, Olózaga y Lista, Castaños, Zorrilla, Espronceda, Mesonero Romanos y Mariano José de Larra, el primer socio de la entidad.


www.flickr.com
Antes de llegar al Ateneo, las damas y caballeros Anacrónicos que asistieron ataviados con traje de gala de la época de 1860 aproximadamente, ya que en el evento no se especificaba el dresscode, disfrutaron de un pequeño refrigerio en el Hotel Palace, donde disfrutaron de algunas piezas de piano y del ambiente que se respiraba en el amplio salón bajo la cúpula Vitral en el denominado Jardín de Invierno.

Cuando fue la hora del baile, marcharon al Ateneo donde pudieron apreciar la música de un cuarteto de instrumentos de viento y bailar diferentes piezas del s. XIX como el vals, la polka o la marcha.
La organización se ocupó de enseñar a los asistentes algunos de los bailes para poder así recrear el ambiente de un salón de baile de la época.



Desde este blog queremos agradecer a la organización el gran esfuerzo que han hecho para que todo saliese perfecto y esperamos encontrarnos con nuestros amigos del Ateneo muy pronto.

Aquí podéis ver algunas de nuestras fotos en la web del propio Ateneo.

jueves, 21 de julio de 2011

2ª Reunión. Crinolinas en La Granja de San Ildefonso

La segunda reunión, estuvo ambientada hacia 1860, durante la guerra de secesión americana y se celebró en Agosto de 2010. La moda de aquel momento era la crinolina, también llamada miriñaque o civil war.

Esta vez el marco de la reunión fueron los jardines reales de La Granja de San Ildefonso, en Segovia. Paseamos por los jardines, visitando el jardín botánico y las fuentes.



Los orígenes de este Real Sitio se remontan al año 1450, cuando el Rey Enrique IV de Castilla, mandó construir una ermita dedicada al Arzobispo San Ildefonso. Se cuenta que la gran devoción del Rey, fue debida a que se libró de un grave peligro en una de sus cacerías por los montes de Valsaín.

Las obras del Palacio comenzaron en el año 1721, bajo la dirección del arquitecto Teodoro Ardemans.

Los Jardínes se construyeron bajo la dirección de Rentao Carlier, escultor, y de Esteban Boutelou, jardinero mayor. Su estilo, diseño y construcción, aunque tiene analogías con los jardines de Versalles y de Marly, tiene su propia personalidad.

Existen en los Jardines, 26 Fuentes Monumentales, todas ellas con fantásticos juegos de aguas y con personajes e historias mitológicas propias.
Al igual que la mitología en Versalles está dedicada a Apolo, que representa el Sol, en La Granja está dedicada a Diana, que representa la Luna.

Durante nuestra visita coincidimos con las fiestas de La Granja, incluso nos unimos a ellos tras lo cual degustamos un pequeño picnic en las cercanías del Palacio Real. Allí jugamos al bádminton, montamos en los columpios, jugamos al Mikado (también conocido como palitos chinos o bastoncillos), incluso montamos en los coches de choque, y descansamos del calor sofocante de Agosto.

Tras pasar la tarde en los festejos locales, nos retiramos al Hotel Roma, donde nos hospedábamos, para degustar una suntuosa cena.

Por la noche los juegos en los pasillos y habitaciones se ocurrieron.



Agradecemos desde aquí, la colaboración de Nelmol y Rodolfo Velasco por las preciosas fotos que nos hicieron.